Normativa para la instalación de plataformas salvaescaleras en la comunidad de vecinos

La arquitectura que nos rodea, supone en la mayoría de los casos, un obstáculo, para la movilidad de los discapacitados, suponiendo un perjuicio para su calidad de vida.

Y es que, las comunidades de vecinos deben adaptar el mobiliario para conseguir que las personas con movilidad reducida puedan maniobrar de la mejor manera posible.

Si en la comunidad de vecinos hay un discapacitado que solicita la instalación de rampas o plataformas salvaescaleras en los rellanos  la comunidad, la ley obliga a los vecinos a su instalación. Para ello, tendrá que acometer las obras, siempre que su coste repercutido entre cada vecino no supere las 12 mensualidades de la correspondiente cuota de comunidad.

Para el inicio de los trámites se enviará una solicitud escrita al Presidente de la Comunidad y así pueda mencionarse en la siguiente Junta; siempre que sea necesario un acuerdo para la actuación. Si se llega a un acuerdo favorable, las obras se ejecutarán. Cuando el coste de la obra supere las 12 mensualidades de los gastos comunes, la Comunidad queda obligada a ejecutar y costear las obras de accesibilidad, cuando lo determinen la mayoría de los propietarios, teniendo que contribuir todos sin excepción, incluso los que estuvieron en contra.

En caso de no conseguirse la mayoría, será el juez competente quien se pronunciará en un plazo de 20 días.

Cuando exista oposición o si la alternativa no satisface a los interesados, se da la posibilidad de interponer una demanda civil en los tribunales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*
*
Sitio web

*